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Orígenes y evolución de la psicología integral

Durante la primera mitad del siglo XX, la Psicólogía Occidental se desarrollaba en el laboratorio (como "ciencia" experimental, medible y observable) y en el hospital (como consulta psiquiátrica o psicológica, subjetiva e inmensurable). Estas dos posturas encontradas hicieron que la Psicología se fuera separando de su verdadero objeto de estudio y aplicación: el ser humano al completo. La práctica clínica quedó dividida, a su vez en dos sendas diferenciadas, conocidas como las dos fuerzas de la psicología. 1ª : la que trataba los trastornos como patologías provenientes del mundo interno, vease el psicoanálisis -también utilizado por la psiquiatría-, y 2ª: la escuela que se volvió objetiva y directiva, tratando a las personas en conflicto, como cobayas experimentales que tan sólo respondían a estímulos y sobre las que se aplicaba el rigor del método científico, el conductismo. . La conciencia y las experiencias especiales (fuera de lo ordinario y no por ello patológicas), quedaban fuera de toda atención cientificista, cuando menos, y en muchos casos eran, claramante, rechazadas.
En los años sesenta e inmersos en el descontento generacional socio-político, la aparición del movimiento del potencial humano, la ingesta de sustancias alucinógenas y la apertura hacia Oriente, con sus estados meditativos; los psicólogos humanistas se sublevan contra estas dos escuelas que reducen al ser humano a una clasificación de psicopatologias que cada año aumenta.

La psicología humanista no vino a desbancar las ideas freudianas, sino a ampliarlas y complementarlas, pudiendo aprender, también, de los aspectos más sanos. Así Abraham Maslow, uno de los iniciadores de la Psicología Humanista y Transpersonal, estudió a numerosas personas exitosa, recogiendo las claves de su éxito en un término que llamó "autorrealización". Esto enseñaba a las personas que quisieran tener éxito en la vida cuáles eran las cualidades a desarrollar y mantener para conseguir los objetivos perseguidos. Centrarse en lo positivo, en vez de en lo negativo, podríamos decir. Una de las grandes contribuciones de la psicología humanista, que a su vez sentó las bases para el surgimiento de lo transpersonal, fué el descubrimiento de que las personas más sanas tienden a tener, lo que antes se denominaban, raptos místicos, que son "experiencias cumbre" que aunque breves, resultan particularmente intensas y, durante las cuales, la identidad se expande, abarcando todo lo existente (una puesta de sol, el mar, los bebés, la música).

Posteriormente, en el año 76, surge la Psicología Transpersonal como un peldaño más profundo en la comprensión de la complejidad humana, y el "self" se trasciende, yendo más allá de la careta, incluso de la exitosa. Se vá más abajo (al encuentro con la sombra junguiana) y también más arriba (al reconocimiento de la trascendencia terrenal que nos lleva a lo universal). Nombres como Maslow, Grof, Sutich, aparecen en la evolución de este movimiento interdisciplinar al que se adhieren diversas disciplinas como la física, la ecología, la antropología, la sociología, la neurociencia, la medicina y un largo eccetera, que no habla más que de la importante necesidad de ir más allá de lo conocido, al encuentro con la verdadera identidad.

En el año 77 un norteamericano de Colorado, Ken Wilber, se convierte en el teórico (aunque él en su vida personal sea un gran práctico) de la Conciencia, objeto de estudio de la Psicología Transpersonal, al escribir su primer y aún no superado libro con 26 años: "La Conciencia sin Fronteras". . Lo que Wilber ofrece es un mapa claro y abarcador de los diferentes niveles o estadíos de la conciencia, haciendo incluso correspondencia con los métodos terapéuticos adecuados para cada estadío. Nos enseña por dónde pasamos, como mojones del camino, desde nuestros primeros pasos "inconscientes" a la pura conciencia, e incluso más allá, a la trascendencia de la misma: el verdadero estado místico.

Hoy en día podemos hablar de cinco etapas de Wilber que en el año 86 dá ya un paso más allá de la Psicología Transpersonal para realizar una inclusión de todos los planos, líneas y niveles de la existencia, creando una verdadera teoría de todo y a la cual añadió su particular uso de la Dinámica Espiral. Este es hoy en día el pensamiento de Wilber, una verdadera Visión Integral. Las posturas teórico-prácticas que antes eran transpersonales puristas y evolucionistas, reciben ahora la denominación "transpersonales" e "integrales", respectivamente.

Raquel Torrent
Psicóloga Colegiada
Terapeuta Integral/Transpersonal

KW. Ciencia y espiritualidad

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